domingo, 15 de diciembre de 2013

Exposición "Reality show"

Hace unas semanas un pintor de mi pueblo hizo una exposición de algunos de sus cuadros en el centro cultural. La exposición se llamaba “Reality show”, en la que el autor, Josep Manel Martí i Gómez, mostraba unos cuadros hiperrealistas, parecían fotos. Eran un total de 10 obras, la mayoría de ellas pertenecían al género del retrato, aunque también había algún bodegón. Muchos de los cuadros estaban  pintados en acrílico sobre lienzo y otras al óleo.


“Negreta”. Óleo sobre lienzo (100x81)

Lo que más me llamó la atención de este pintor fue la manera con la que reflejaba el contraste de luces y sombras y el brillo en muchas de sus obras.  








“Rapte de Proserpina”. Óleo sobre lienzo (100x65)





Por ejemplo en el cuadro de “Buick” donde se ve la parte delantera de un coche, se ve con perfección el brillo del metal recién pulido. 



"Buick". Acrílico sobre lienzo (89x116)

Pequeña exposición.


Se trata de una pequeña exposición realizada por una joven artista. Una colección de 24 cuadros expuestos en una sala de la biblioteca municipal del barrio de Nazaret. La sala estaba realmente escondida, seguramente ni las personas que estaban en la biblioteca sabían de su existencia, cosa que da muestra de la poca consideración que tiene el arte en este país y de la dificultad de darse a conocer. Yo conocía la exposición puesto que la artista es amiga mía, y la verdad es que me pareció fantástica. Los distintos cuadros estaban dispuestos a lo largo de las cuatro paredes de la sala pintadas de un color crudo. De los 24 cuadros que había 10 estaban realizados con oleo sobre lienzo y el resto con tinta china. Fueron estos últimos los que más me gustaron a pesar de su sencillez, pues es precisamente con esa sencillez con la que consigue transmitir un mensaje, un sentimiento o un deseo muy profundos. El resto de de obras tampoco dejan indiferente, esta que aquí pongo es la que más me llamó la atención. La arena de la playa se desvanece, se derrite permitiendo la vista de los seres vivos que se encuentran en el fondo del mar, titulado "Naturaleza efímera".


"Salzillo, murciano universal"

Hace un par de semanas, aprovechando que pasé en casa el fin de semana, me acerqué al Auditorio de mi pueblo (Águilas, Murcia), para ver si había alguna exposición interesante que pudiera plasmar en este blog.
Para mi sorpresa, me encontré con una exposición homenaje a Francisco Salzillo, organizada por la concejalia de Cultura y el Gremio Regional de Artesanías varias.

Salzillo es, sin duda, el artesano más universal de la tierra murciana, y esta exposición coincide con el III Centenario del nacimiento del escultor.
Era hijo de un italiano y una murciana,nació en mayo de 1707 en Murcia,ciudad que nunca quiso abandonar a pesar de las ofertas de trabajo que le venían de Italia y de otras ciudades españolas. Salzillo siempre estuvo muy interesado por la cultura del país natal de su padre (nacido en un pueblecito de Nápoles), lo que se refleja en sus obras, teniendo sus imágenes una gran influencia napolitana, que fundió con el paisaje y costumbres de Murcia, y como resultado nació la "escuela barroca murciana"
No se conformó con esculpir a tamaño real, sino que creó otra escuela, la
"Belenista de Murcia" que después de casi tres siglos, todavía subsiste con más de 18 talleres en la ciudad de Murcia, que trabajan estas figuras miniaturistas teniendo como referencia el famoso belén que Salzillo creó para su amigo Jesualdo Riquelme "Marqués de Riquelme", que hoy en día se expone en el museo dedicado al escultor.


En cuanto a la exposición en particular,contiene tanto obras pictóricas como esculturas realizadas por artesanos murcianos.Está ubicada en una de las salas de la planta baja del auditorio, con un organización sencilla: cuadros colocados en las paredes de la sala, algún caballete colocado en el centro,pequeños pedestales para las esculturas y unos tabiques 

portátiles que también sirven de soporte para otros cuadros.



Lo que quiero destacar principalmente con esta exposición, más que la obra que muestra, es la importancia de Salzillo en la historia murciana y el edificio que acoge la exposición, el que más me gusta de mi pueblo, tanto por su estética como por su ubicación. Es un edificio que se ha convertido en la seña identidad del pueblo y además ha sido escenario de varias campañas publicitarias.


Os dejo un enlace de Plataforma Arquitectura que explica un poco las claves del proyecto y muestra unas imágenes espectaculares de éste.
http://www.plataformaarquitectura.cl/2011/07/28/auditorio-y-palacio-del-congreso-infanta-dona-elena-estudio-barozzi-veiga/

lunes, 9 de diciembre de 2013

Atardecer en el puerto de Barcelona

Me gustaría comentar esta foto porque me trae muy buenos recuerdos. Este verano me fui con mis amigas a pasar unos días a Barcelona. Cuando fuimos al puerto se me ocurrió hacer esta foto. Está hecha desde la otra parte del puente móvil que cruza el mar y te lleva al centro comercial El Maremagnum. En la foto se puede ver la parte de arriba de algunos veleros, el monumento a Colón, el Edificio de la Autoridad Portuaria y parte del puente.

El hecho de que quede todo oscuro, como sombras, y la luz del sol con distintos tonos de color hace que me encante esta fotografía. Además creo que recoge todo lo más importante del puerto en una sola captura.

miércoles, 4 de diciembre de 2013

Cascamorras

El otro día, hablando de la antropometría de Yves Klein, me vino a la mente el cascamorras. La relación entre ambas cosas es muy estrecha. Paso ahora a explicar en que consiste el cascamorras para que se entienda de lo que hablo, que en realidad es lo que quería hacer. Para ello me remonto a sus orígenes.

El cascamorras es una fiesta que se celebra en el pueblo de Baza, (Granada) que se celebra cada 6 de septiembre desde el siglo XV, cuando ocurrió lo que daría sentido a la fiesta. En el año 1490 durante la demolición de una pared en ruinas de una mezquita mozárabe un obrero de Guadix, pueblo colindante al de Baza, encuentra una Virgen, así, el obrero pensó que la Virgen debería pertenecer a Guadix, pero los ciudadanos de Baza la reclamaban por haber sido encontrada en este pueblo. Para solucionar este problema se llegó a un acuerdo: si un gaditano conseguía entrar en Baza y llegar a la iglesia sin ser pintado la Virgen pertenecería a su pueblo. La gracia está en que los bastetanos no se lo iban a poner nada fácil. Para ello se pintaban completamente de negro y lo manchaban. 

El personaje encargado de recuperar a la Virgen es el que recibe el nombre de cascamorras. Desde ese momento la fiesta ha ido adquiriendo cada vez más fama. Actualmente, todo aquel que quiera participar, con vestimentas viejas o que vaya a tirar, sube a un cerro de Baza donde se disponen varios barriles llenos de pintura negra. La gente coge esta pintura y se la hecha por el cuerpo quedando completamente de color negro. Una vez pintados se espera a la salida de el cascamorras, el cual baja desde ese mismo cerro y recorre todo el pueblo hasta llegar a la iglesia, seguido por los participantes los cuales corren detrás de él y lo manchan. 

Baza, es mi pueblo, y yo he vivido y he participado varios años en esta fiesta. Desde el momento en que te pintas sientes la necesidad de dejar huella, manchar al resto de personas que no lo están, y es en este punto donde encuentro esa similitud con la antropometría de Yves Klein. Muchas de las casas del pueblo están marcadas por las manos negras de los habitantes, de hecho es este el logo de la fiesta. A parte de ese deseo de dejar huella, también aparece un sentimiento de libertad, pues así vestidos se rompe con las leyes de la sociedad a las que estamos acostumbrados.
Al ver las imágenes de los espectáculos de Klein, aunque parezca raro, yo percibía también esa idea de liberalización, tanto corporal como de mentalidad, a pesar de que al final, parece que la mujer en si, se convierte en centro del espectáculo, lo cual puede resultar un poco contradictorio con esa idea de libertad.

Dejo a continuación una serie de imágenes en las que se puede apreciar la comparación que intento establecer.





Después de la fiesta se requiere de un largo tiempo para conseguir quitarte toda la pintura, pues a pesar de que antes de pintarse es habitual embadurnarse de aceite para que posteriormente la pintura salga con mayor facilidad, es necesario restregarse con estropajos y diversos jabones. Aún así siempre queda alguna huella para la eliminación de la cual han de pasar algunos días más.





domingo, 1 de diciembre de 2013




Anuncio publicitario del fabricante de automóviles alemán Volkswagen y pintura de Salvador Dalí. Aparecen elementos característicos de las obras de Dalí como es el reloj, la figura deformada y el paisaje desértico.

Se plantea la disimilitud, enlazando elementos que no tienen ninguna conexión como puede ser el camión, el combustible, el gasolinero que parece convertido en una gran oruga que sale del agua y elementos como los pozos de extracción convertidos en floreros. Las lagrimas del hombre que se convierten en cristal. Uso de las hormigas trabajadoras (las cuales odiaba Dalí) con un bidón de gasolina...

Además consigue sombras muy intensas, características de la pintura del surrealismo, figuras minuciosas y un gran contraste entre las luces y sombras como puede ser el brazo largo del hombre y los pliegues del mono azul.

Walking with Lou Reed

Paracaidismo

El descenso con paracaídas fue una experiencia que viví en mi 14 cumpleaños. Era una de las cosas que quería hacer al menos una vez en mi vida, y la verdad es que la experiencia llegó antes de lo que yo había planeado.


  

Antes de saltar pasé por distintas fases de miedo. El primer gran momento de miedo se produjo cuando tenía que firmar un documento en el que quitaba toda la responsabilidad a la empresa en caso de que sufriera algún daño tal como quedarme inválida.  Aunque es algo que no ocurre con frecuencia existe una mínima posibilidad, que al fin y al cabo es la misma posibilidad que existe al caminar por la calle, pero el tener que firmar algo así, realmente me asustaba.  


Sin embargo, antes de subir a la avioneta que iba ascender hasta una altura de 4000 metros, me encontré con una mujer que acababa de descender desde esa misma altura con el paracaídas. En seguida le pregunté que qué le había parecido la experiencia y si la volvería a repetir. Ella me contestó sin pensárselo dos veces que sí, sin duda. Lo que me dijo no fue mucho, pero su expresión facial y sus palabras contextualizadas en su situación, pues era una mujer que sufría de cáncer y a la que le quedaban pocos meses de vida, decían mucho más de lo que textualmente expresó. A pesar de este encuentro emotivo y de la pequeña inyección de adrenalina que ya había supuesto para mí, mi cuerpo seguía expresando el miedo que mi mente ocultaba tras las ganas de saltar. Una pena que las fotos que lo demuestran me den demasiada vergüenza como para publicarlas, pues en este caso es muy cierto que una imagen vale más que mil palabras.


Finalmente llegó el momento de saltar. En este momento se suceden dos sensaciones paralelas, por una parte, la física y por otra la emocional. Respecto a la física decir que es como si todos los órganos del interior del cuerpo humano intentarán salir por la boca (exagerando un poco). Sin embargo a esta impresión, que así descrita suena bastante desagradable, le acompaña una emoción mucho más placentera. El sentirse un ser totalmente libre en la inmensidad del mundo que por un momento se encuentra a tus pies, pudiendo desahogar y descargar toda la adrenalina cabida en un cuerpo.


Quería poner estas fotos, porque expresan claramente esa sensación de libertad tan deseada por el ser humano, ese sueño de alejarse por un momento del mundo y sobrevolarlo, apreciando la inmensidad del mismo. Sin duda, una experiencia que recomiendo a todo aquel que no sufra de vértigo.