lunes, 28 de octubre de 2013

Se dice de ella que es la ciudad del amor, del cancán y la bohemia, de los poetas y pensadores, de los pintores en Montmartre, la que bien vale una misa - que se lo pregunten a Enrique IV- y la que siempre nos quedará... tal como aseguraba Rick -Humphrey Bogart- en la inolvidable Casablanca. Creo que no existe ciudad sobre la cual se hayan enumerado tantos tópicos y frases, sobre la que se hayan generado tal cantidad de iconos... o quizá si?.  

Así que dispongo a enseñar un rincón de París oculto en el 10e Arrondisement, barrio que dio cobijo a artistas tan notables como Cortazar o Seurat entre tantos otros. 

"Le Comptoir Géneral" es un museo dedicado al arte del Guetto: a todas aquellas culturas marginadas, desconocidas, exóticas y desprovistas de medios que florecen desde todos los rincones de nuestro planeta, especialmente en el continente africano. Tiene como misión defenderlas, apoyarlas y representarlas a través de múltiples actividades como cine, exposiciones, conferencias, producción artística, radio, rodajes y un curioso bar-restaurante (en el que solo sirven bebidas varias, mermelada y latas de sardinas). "Le Comptoir Général" dona todos los beneficios obtenidos a través de sus proyectos artísticos y solidarios. 

Quizá haga mal en darlo a conocer porque seguramente su encanto resida en su discreción y en los pocos turistas que van a visitarlo, pero me pareció un lugar curioso y bizarro, en el que pude tomar algunas fotos buenas (que nada tienen de mérito propio, todo venía dado). 

Aquí os dejo la web, por si os pica la curiosidad. 









sábado, 19 de octubre de 2013

“Pies pa’ que os quiero, si tengo alas para volar”

La autora de esta frase, Frida Kahlo nacida en 1907,fue una mujer política,visionaria,revolucionaria,emprendedora,amante,mexicana y sobre todo ARTISTA.
Fotografía de Frida Kahlo
Su arte tan sumamente personal no es ni más ni menos que una biografía en cuadros.
Su vida estuvo marcada por la enfermedad, los accidentes, el dolor…aunque eso no le privó de ser feliz junto a su marido Diego Rivera. Formaban una pareja la mar de peculiar(en todos los sentidos),y él fue el primero que vio en ella un gran talento.
"La columna rota" 1944
A pesar de que vivió al principio de su vida matrimonial a expensas de su marido, logró hacerse un hueco en el mundo del arte, aunque su fama se multiplicó tras su muerte en 1954.
El arte de Frida es considerado por algunos Surrealista, pero en realidad no es del todo cierto, porque lo que pintaba era según ella su “propia realidad”, no era algo inventado.
Su género por excelencia es el Autorretrato, ella decía: “Pinto tantos autorretratos porque estoy muy a menudo sola…porque soy el tema que mejor conozco” (Pasaba muchas horas en cama, sobre todo los últimos años de vida y tras sufrir un grave accidente de autobús)
Uno de sus mayores triunfos fue poder exponer individualmente en su ciudad natal, México.
Os dejo un fragmento de la película “Frida” (2002) donde su marido habla a cerca de la obra se su esposa.Os recomiendo que la veáis, merece la pena.



Por último quería mostraros como curiosidad la influencia que sigue teniendo esta artista en diferentes campos, tanto en la moda, en el arte como tal o en algo tan cotidiano como puede ser el disfraz para un Carnaval.


Desfile Maya Hansen, P/V 2012
Imagen de mi prima y sus amigas en el Carnaval de Águilas 2013

















LIZAAS

El arte en la publicidad.

Andy Warhol es seguramente el artista más representativo en lo que se refiere a la influencia de su arte y su utilización por parte de las grandes marcas comerciales para la difusión y popularidad de sus productos, en parte también por lo que su arte supuso. Aunque quizá, antes de alcanzar la fama, el uso por parte de Andy Warhol de importantes iconos populares tanto de marcas como de personas famosas, supuso un beneficio recíproco para ambos. Pues fue con cuadros como El retrato de Marilyn Monroe, o las composiciones de Las latas de sopa Campbell o de Las botellas de Coca-Cola cuando se hizo realmente conocido, iniciando también el movimiento del Pop Art.

Su fama le llevo a que importantes grupos de música demandaran sus diseños para la creación de la portada de sus discos. Así Warhol realizó hasta cincuenta portadas de discos de distintos grupos de música de todos los géneros.

 



El arte dentro del arte. Robert Wilson.


Robert Wilson es un dramaturgo y director de escena que sobrepasa con sus creaciones lo cotidiano. La complejidad de su trabajo no surge de la nada, sino que hay que remontarse a la fecha de su nacimiento para comprender como logra llegar esos sorprendentes montajes.


Robert Wilson nació en Waco, Texas el 4 de octubre de 1941. Wilson tenía problemas de tartamudez severa que logró superar a los 17 años cuando empezó a recibir clases de danza.
“Yo no bailo mucho, pero en cierta manera me metí en mi cuerpo y pude reducir la tensión”

Comenzó a estudiar administración y dirección de empresas sin llegar a finalizar la licenciatura. En 1963 estudia pintura en París y al año siguiente se traslada a Brooklyn para estudiar y licenciarse en arquitectura. A lo largo de su vida ha desarrollado la pintura, la escultura, y ha trabajado como coreógrafo. Pero sobretodo, lo que ha hecho, ha sido trasladar toda sus conocimientos en estos temas al mundo del teatro y la ópera. En 1969 formó una compañía de performance experimental, la Byrd Hoffman Watermill Foundation. Con la que hizo obras tan importantes como Einstein in the beach, la cual lo llevó a la fama.


Sus obras se caracterizan por un estilo austero, movimientos lentos, limpios y precisos, y por la definición del espacio y el tiempo. Esto está en gran parte, muy influenciado por Cézanne,  el cual era su máximo referente en el mundo de las artes plásticas. “Cézanne simplificaba y purificaba las formas para revelar la estructura clásica y la composición. Yo lo he aprendido todo de Cézanne, su uso del color, la luz, la diagonal y el espacio; cómo usar el centro y los bordes. Sus imágenes no están enmarcadas por límites.”    
  

Consigue crear profundas sensaciones en el espectador, ello lo consigue a través de los juegos de luces y sombras pero también de los silencios, la música, los ruidos y las coreografías.
“La forma en que los actores son entrenados está mal. Lo único que se piensa es en la interpretación de un texto. Se preocupan por la forma de hablar palabras y no saben nada acerca de sus cuerpos. Ellos no entienden el peso de un gesto en el espacio. Un buen actor puede ordenar a un público al mover un dedo.”

Wilson, al trabajar tanto con el silencio se permite darle a los objetos casi la misma importancia que a los actores, les da vida, pues estos son capaces de definir el tiempo y el espacio, creando líneas visuales en este último.


Pero sin duda alguna, lo más destacable de sus montajes de escena es la iluminación. La luz organiza la escena y emociona. Ella muestra y oculta, deja intuir, crea formas geométricas en el espacio, es un espejo de los personajes, pero también de los espectadores, los cuales sienten y reflexionan. La luz dirige la mirada, la encamina hacia un lugar para dejarla ahí y crear pensamientos e ilusiones.
robert2

Todos sus trabajos llevan detrás un grandísimo esfuerzo y una apasionante minuciosidad. Se cuidan todos los detalles. Traslada en ellos el conocimiento de la arquitectura, de la danza y de la pintura, para crear un arte que los aúna y va más allá.



jueves, 10 de octubre de 2013


Creo que el arte de la pintura hace un papel fundamental en la descripción del color, pues éste no se puede expresar sino de esta manera. El pintor es capaz de trasladar a una superficie aquello que su mente crea. Sin embargo, después el espectador no verá lo mismo que él vio, ni sienta lo mismo, pues la percepción del color depende de la propia experiencia, de aquello vivido y del contexto.

Nuestra mente se educa con la experiencia, afectando ésto a los colores. Es como el ejemplo de los esquimales, capaces de distinguir más tonalidades de blancos que nosotros.

Los colores crean una serie de sentimientos y emociones normalmente ligados también a la experiencia y a la sociedad. En nuestra sociedad, aunque cada vez con menos frecuencia, se asocia el color a la diversión, y a lo liberal. Los colores llamativos son utilizados por los payasos, personas que se dedican a hacer reír a la gente, y son el símbolo también de cosas como la homosexualidad o el movimiento hippie. Por poner otro ejemplo, si tuviéramos que ir a una entrevista de trabajo y dudásemos entre ponernos una camisa llamativa o una de un color más neutro, acabaríamos escogiendo esta última. Y ésto es por lo mencionado antes, porque el color se identifica como la libertad, cosa que a veces parece oponerse a la seriedad que requiere un puesto de trabajo. Pero sin embargo esto es cosa del contexto y de la sociedad, pues esto mismo no valdría en lugares en los que las vestimentas de color llamativo son algo usual.

Así pues, y volviendo un poco al principio, creo que es fascinante el trabajo de los pintores, tanto el de los que alcanzan una armonía con su obra, viendo en ella el reflejo de su mente, como el de los que liberalizan la forma del color, ya que ambos consiguen abrir su mente.

La verdad es que de esta última reflexión me doy cuenta ahora que pienso y escribo sobre el color, ya que me ha resultado realmente difícil, me ha supuesto un gran esfuerzo intentar plasmar todo lo que rondaba por mi cabeza sobre este tema (cosa que no he realizado con el éxito que me hubiera gustado) en gran parte porque me parece un tema muy abstracto pero que forma un papel muy importante en nuestras vidas.

Reflexiones sobre el color.

Me niego rotundamente a admitir que el color es una invención. Lo vemos, nos produce diferentes sensaciones. Con lo cual, es una realidad. Al igual que todo aquello que percibimos a través de los sentidos. ¿O acaso vamos a negar la existencia de los olores, sabores, texturas y sonidos? Dejemos de torturarnos con lo Divino y lo Humano. Lo que es, es. Y lo que no es, no es. 

Son difíciles de describir, eso sí. La única manera de aproximarse a una definición es a través del uso del símil. Conocemos el azul marino, el verde pistacho o el rojo coral. Todos ellos necesitan la comparación con un objeto real para poder imaginarlos. No hay un rojo coral oficial, también eso es cierto. Existen las tonalidades. Pero así es la vida: versiones dispares sobre un mismo tema, y no por ello deja de ser real. 

Lo mismo pasa con el vino. De hecho, hay una disciplina que se encarga de clasificar los distintos sabores de cada uno, la Enología. Es gracioso escuchar como los profesionales se empeñan en describir cada sabor, pero siempre comparándolo con algo (vuelta a lo ya mencionado antes, el símil). "Este vino tiene un aroma empireumático, cercano al café, con aspecto espumoso y que transmite una sensación aterciopelada." He de decir que esta disciplina, si se me permite dar mi opinión, me resulta de lo más pedante. Será que aún no he sabido disfrutar del vino hasta tal punto. 

Volviendo a los colores, la Naturaleza no sería lo que es si no tuviera esa carta de presentación, como es el color. Su esplendor se manifiesta permanentemente en un sinfín de colores que lucen por doquier, multiplicándose sin cesar. Y eso es una realidad. 





















Verde, en todo su esplendor, en el Canal Saint Martin de París. 
Nunca me había parado a pensar lo que es realmente el color.
Félix de Azúa hace un reflexión muy profunda y acertada acerca de él.
Es cierto que los colores como tales no existen, y que son “espectros de nombres” y según la ciencia son señales que nos permiten ordenar el entorno.
¿Os imagináis un mundo sin colores? ¿O un mundo reconocido solo a partir de colores primarios? Sería algo inconcebible para nuestro subconsciente y sobre todo muy aburrido.
La percepción del color cambia según la persona, el lugar de origen e incluso según su propia sensibilidad. Hay colores que se asocian desde tiempos inmemorables con sentimientos, como por ejemplo el verde con la esperanza o el rojo con la pasión…pero por ejemplo los orientales relacionan el rojo con la buena suerte.
 Además de la procedencia también influye el sexo y la profesión de la persona. Según un estudio las mujeres prefieren los colores claros, los expertos en el campo del diseño se decantan por los tonos pasteles y los argentinos los colores pasivos, los cercanos al gris.
La experiencia también es otro factor importante en el campo del color. Nuestros abuelos tienen la capacidad de reconocer mas tonos de grises debido a que veían la televisión y las películas en blanco y negro y quizás nosotros reconocemos mejor otros colores, como ejemplifica el autor del texto.

Un claro ejemplo de todo esto es, que a lo largo de la historia del arte pintores como Degas, Manet o Rembrandt nos han dejado claro que tenían una perfección totalmente distinta del color y esto se ve reflejado con claridad en su obra y también pintores como Goya o Picasso han tenido épocas relacionadas con un color en concreto, la época negra y azul respectivamente, en las que quedan reflejadas el estado de ánimo de estos.